EN SEPTIEMBRE CELEBRAMOS EL JANMASHTAMI DE KRISHNA

UNIDO AL ESPÍRITU Y RETENIENDO su percepción de la conciencia cósmica incluso en la esfera de la actividad, el hombre sabio permanece imperturbable ante los estados opuestos que existen en el mundo del ensueño cósmico.

“Si eres capaz de trascender el cuerpo y percibir tu ser como Espíritu, estarás eternamente colmado de dicha y libre de toda aflicción.”.

El yogui que persevera logra metamorfosear su ego físico en el alma verdadera. A medida que avanza en el sendero espiritual, percibe que el alma es el reflejo del omnipresente Espíritu. Cuando se alcanza este estado de realización, el alma percibe permanentemente al Ser Supremo o Dios. El sabio perfeccionado labora en el mundo a través de su ego transformado sin perder jamás de vista el Divino Rostro que se encuentra tras las máscaras de Jano de la Naturaleza. 

Dios habla con Arjuna. Volumen II, por Paramahansa Yogananda.

EN ABRIL UN MENSAJE DE PASCUA DE RESUCCIÓN


¡Resucita!

Así como Cristo resucitó su conciencia del sepulcro de las limitaciones mortales, así también debes tú aprender, mediante la práctica de la meditación, a resucitar tu mente de la tumba de los deseos materiales y de la prisión del cuerpo para alcanzar la conciencia de omnipresencia.

Resucita tu calma, que se halla sepultada bajo los escombros de la inquietud; resucita tu sabiduría, que permanece oculta bajo la mortaja de la ignorancia mundana; resucita tu amor, que está enterrado bajo el suelo de los mundanos apegos humanos – el limitado amor a la familia, a la sociedad y al país-, y transfórmalo en amor divino para todos.

Del mismo modo que, en estado de éxtasis, Jesús retiró su mente del cuerpo y la unificó con el Espíritu omnipresente, así debes tú, mediante la constante práctica de la meditación, desarrollar dentro de tu ser la conciencia de Cristo y, a través de dicha conciencia, unir tu alma con el omnisciente Espíritu, unir tu vida con la Vida Eterna.  

 - Paramahansa Yogananda-  La segunda Venida de Cristo. Volumen III, Parte II.

EN MARZO CELEBRAMOS EL MAHASAMADHI DE PARAMAHANSA YOGANANDA

Paramahansa Yogananda pasó retirado la mayor parte de los últimos años de su vida, trabajando intensamente en completar sus escritos ―entre los que se encontraban los voluminosos comentarios al Bhagavad Guita y a las enseñanzas de Jesucristo en los cuatro Evangelios, respectivamente― y en revisar obras anteriores, como Susurros de la Eternidad y las Lecciones de Self-Realization Fellowship. También trabajó considerablemente con Sri Daya Mata, Mrinalini Mata y unos pocos de sus más cercanos discípulos, dándoles orientaciones espirituales y organizativas que los capacitarían para llevar adelante su obra, extendida por todo el mundo, cuando él se hubiera ido.
Él les dijo:

«Mi cuerpo pasará, pero mi obra perdurará. Y mi espíritu seguirá existiendo. Aun cuando yo ya no esté, trabajaré con ustedes para liberar al mundo con el mensaje de Dios.

»Aquellos que han venido a 
Self-Realization Fellowshipbuscando sinceramente ayuda espiritual, la recibirán de Dios. Bien sea que vengan ahora, mientras todavía estoy en este cuerpo, o después, cuando ya lo haya abandonado, el poder de Dios fluirá igualmente hacia los devotos, a través de la sucesión de Gurús de SRF, y será la causa de su salvación. […] El inmortal Babaji ha prometido velar por el progreso de todos los devotos sinceros de SRF. Lahiri Mahasaya y Sri Yukteswarji, que ya han abandonado su forma física, y yo mismo, aun después de haber abandonado mi cuerpo, protegeremos y guiaremos eternamente a los miembros sinceros de SRF-YSS».

El 7 de marzo de 1952, el gran gurú entró en mahasamadhi (el abandono definitivo del cuerpo físico en el momento de la muerte, realizado de forma voluntaria y consciente por un maestro iluminado). Acababa de pronunciar un breve discurso en un banquete que se celebraba en honor del embajador de la India en Estados Unidos, el Dr. Binay R. Sen, en el Hotel Biltmore de Los Ángeles.
Su fallecimiento quedó marcado por un hecho extraordinario. El director del cementerio de Forest Lawn Memorial-Park emitió un documento certificado ante notario, en el que declaraba: «Incluso veinte días después de su fallecimiento, no se apreciaba en su cuerpo desintegración física alguna. Este estado de perfecta conservación de un cuerpo es, hasta donde podemos colegir de acuerdo con los anales del cementerio, un caso sin precedentes. […] El cuerpo de Yogananda se encontraba aparentemente en un estado de extraordinaria inmutabilidad».

Tomado de la página oficial de SRF http://www.yogananda-srf.org/pybio/%C3%9Altimos_a%C3%B1os_y_mahasamadhi.aspx#.WpspoughLIU