EN AGOSTO CELEBRAMOS EL JANMASHTAMI DE KRISHNA

Aprende a pensar de esta forma.  Como el Señor Krishna le dice a Arjuna en el Bhagavad Guita: aprende a anclar tu conciencia en Aquello que es inmutable, de manera que -en las palabras de nuestro Gurú- puedas permanecer imperturbable aun en medio del estrépito de mundos en colisión". (pág 76 Manifiesta la conciencia divina en tu vida diaria, Sri Mrinalini Mata)

EN EL MES DE JULIO CELEBRAMOS EL GURU PURNINA Y EL DIA DE BABAJI

Toda devoción que el gurú recibe de sus discípulos, él se la ofrece a Dios

Para seguir un determinado sadhana, es necesario disponer de un gurú. La mente de un verdadero gurú se encuentra siempre fija y absorta en el Bienamado Cósmico; ya sea que siga él la senda de Raja, Guiana, Karma o Bhakti Yoga2, su conciencia se halla unida a Dios. Toda devoción que el gurú recibe de sus discípulos, él se la ofrece al Señor. Su propósito es encauzar la mente del devoto hacia el Padre Celestial, y no hacia su persona.

Mi divino gurú Paramahansa Yogananda, fue uno de estos grandes seres. Jamás permitió a sus discípulos apegarse a él o depender de su personalidad. Su único deseo  era que amásemos y buscáramos solamente a Dios. Una y otra vez, nos estimulaba a elevar nuestros pensamientos hacia el Señor, enseñándonos a mantener la mente en armonía con Él, noche y día. Toda vez que Paramahansaji  comprobaba que algún factor externo estaba absorbiendo nuestra atención, nos reprendía. Gurudeva nos enseñó a mantener la mente siempre embriagada de Dios, a que los labios hablasen sólo de Él y a que nuestro corazón le cantase sin cesar al Señor. En verdad, Gurudeva era para nosotros  un ejemplo de cómo deberíamos vivir: con el ser entero absorto en la Divinidad.  (Sólo Amor, por Sri Daya Mata pág 184, 185)
2Los diversos senderos que conducen a Dios: la vía  «suprema», la vía del discernimiento, la vía del servicio y la vía de la devoción, respectivamente

EN EL MES DE JUNIO CELEBRAMOS EL DIA DEL YOGA


San Pablo afirmó: "Muero diariamente".  Con esto quiso decir que dominaba el proceso de controlar los órganos internos y era capaz así de liberar voluntariamente su Ser espiritual tanto del cuerpo como de la mente, experiencia ésta que el hombre corriente, desprovisto del entrenamiento adecuado, conoce solo en el momento de la muerte.

Ahora bien, a través de un sistema de entrenamiento práctico y regular en el presente  método científico, es posible experimentar que nuestro Ser está separado del cuerpo, pero sin que se presente el fenómeno de la muerte.

Puede garantizarse, sin embargo, que la práctica de éste método traerá consigo el inefable gozo y la plenitud del estado de Bienaventuranza.  Y cuanto más lo practiquemos, más rápidamente alcanzaremos tal estado. (La ciencia de la religión, por Paramahansa Yogananda pag 106 107 y 111)